La Calle Laurel da una segunda vida a las gafas del eclipse con una campaña solidaria que recogerá las gafas utilizadas el 12 de agosto y las vinculará a futuros proyectos de observación astronómica

La Calle Laurel quiere que la experiencia del eclipse solar total que vivirá La Rioja el próximo 12 de agosto no termine cuando el fenómeno desaparezca del cielo. La Asociación de Hosteleros de la Calle Laurel ha puesto en marcha la campaña “Haz que tus gafas vean dos eclipses”, una iniciativa solidaria destinada a recoger las gafas homologadas utilizadas durante la jornada y favorecer que puedan tener una segunda utilidad.
La propuesta busca aprovechar la expectación internacional que generará el eclipse para impulsar, desde la hostelería, una acción vinculada a la sostenibilidad, la economía circular y la cooperación internacional.
De la observación del eclipse a una nueva oportunidad
La mecánica de la campaña es muy sencilla. Una vez concluida la observación del eclipse, las personas que conserven sus gafas en buen estado podrán entregarlas en cualquiera de los establecimientos de la Calle Laurel que participen en la iniciativa.
Además, la Asociación de Hosteleros quiere reconocer este gesto con una pequeña celebración. Quienes depositen sus gafas y consuman un pincho durante la noche del 12 de agosto recibirán una copa de vino de Rioja por cortesía de la Asociación.
De esta manera, un elemento utilizado durante unas horas para contemplar uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años podrá continuar su recorrido y servir para que otras personas disfruten de futuros eclipses de forma segura.
Una iniciativa con vocación internacional
Uno de los principales objetivos de “Haz que tus gafas vean dos eclipses” es evitar que miles de gafas perfectamente válidas terminen en la basura después de un único uso.
Con este propósito, la Asociación ya ha comenzado a establecer contactos con Astronomers Without Borders, organización internacional sin ánimo de lucro que trabaja para acercar la astronomía a personas y comunidades de todo el mundo bajo el lema “One People, One Sky”.
La entidad cuenta con un programa destinado a la recogida, revisión y redistribución de gafas para eclipses, que posteriormente pueden ser utilizadas por escuelas, educadores y comunidades en futuras observaciones solares.
La intención de la Calle Laurel es que las gafas recopiladas a través de esta campaña puedan incorporarse a este programa internacional. Esta posibilidad quedará supeditada a la formalización de los acuerdos correspondientes y al cumplimiento de los requisitos técnicos establecidos por la organización.
La hostelería como motor de impacto positivo
La campaña se enmarca en la voluntad de la Calle Laurel de aprovechar su capacidad de convocatoria para generar iniciativas que vayan más allá de la promoción turística y gastronómica.
Cada año, la zona recibe cerca de un millón de visitantes y reúne alrededor de 80 establecimientos hosteleros en apenas 300 metros, con aproximadamente 700 puestos de trabajo directos. La celebración del eclipse solar total supone, por tanto, una oportunidad para utilizar esta gran repercusión y participación como punto de partida para una acción con dimensión social y medioambiental.
El objetivo es convertir un acontecimiento excepcional en un ejemplo de cómo un gesto cotidiano puede contribuir a reducir residuos y favorecer la reutilización de materiales, al mismo tiempo que se colabora con iniciativas de divulgación astronómica en otros lugares del mundo.
Un recuerdo del 12 de agosto que puede seguir viajando
El nombre de la campaña, “Haz que tus gafas vean dos eclipses”, resume precisamente esta filosofía. Las gafas que permitan contemplar el eclipse desde La Rioja podrán, si cumplen las condiciones necesarias, continuar su recorrido y ayudar a otras personas a experimentar la misma emoción ante un fenómeno astronómico.
La Calle Laurel invita así a los visitantes a conservar sus gafas después del eclipse y entregarlas en los establecimientos adheridos en lugar de desecharlas.
Porque el eclipse del 12 de agosto terminará, pero algunas de esas gafas todavía pueden tener mucho cielo por delante.