La capital riojana ha vivido este 19 de abril una de sus citas más emblemáticas y multitudinarias con la celebración de la XI Carrera de la Mujer por la Investigación, organizada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). La convocatoria ha superado todas las expectativas al reunir a cerca de 11.500 participantes, consolidándose como un evento clave en el calendario solidario de la región.
Salida institucional y respaldo social
El inicio de la prueba ha contado con la presencia del presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, acompañado por la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín. Junto a ellos han estado también el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y la presidenta de la AECC en La Rioja, Elena Eguizábal, quien ha sido la encargada de dar el pistoletazo de salida.

Minutos antes, Eguizábal destacaba ante los medios la enorme respuesta ciudadana, subrayando el carácter histórico de la participación en esta edición. La salida, situada en la zona del Banco de España, ha dado paso a un recorrido urbano de cinco kilómetros que ha finalizado en la Plaza del Ayuntamiento.
Un impulso clave para la investigación
Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es su contribución directa a la investigación oncológica. La presidenta de la AECC ha recordado que la totalidad de los 12 euros de cada inscripción se destina a financiar proyectos científicos.
Gracias a este tipo de eventos, la asociación continúa impulsando avances en este ámbito. Solo en 2025, se han destinado más de 930.000 euros a proyectos en La Rioja, donde actualmente permanecen activos ocho estudios de investigación junto a otras ocho ayudas en marcha. Además, la recaudación ha permitido sumar nuevas iniciativas en este campo.
Eguizábal ha querido poner en valor el compromiso de la comunidad, destacando que, pese a su tamaño, La Rioja sobresale por su implicación solidaria y su apuesta por la investigación.
Un recorrido marcado por el ambiente festivo
Más allá de su vertiente solidaria, la carrera ha vuelto a convertirse en una auténtica celebración colectiva. El buen tiempo ha favorecido una gran afluencia de participantes de todas las edades, muchas de ellas acompañadas por familiares, niños e incluso mascotas.

El color rosa ha dominado las calles de Logroño, acompañado de detalles en tonos vino como guiño a la identidad riojana. Las camisetas, los reencuentros entre amigas y las fotografías han sido protagonistas de una jornada que para muchas ya es una tradición anual.

Actividades y reconocimientos en meta
La llegada a la Plaza del Ayuntamiento ha estado marcada por la música y la actividad. Tras completar el recorrido, participantes y acompañantes han disfrutado de una sesión de zumba, así como de diversas propuestas de ocio para los más pequeños, incluyendo hinchables y espacios informativos de entidades colaboradoras.
El cierre del evento ha incluido la entrega de premios en la categoría absoluta, además de varios reconocimientos especiales. Entre ellos, el concedido al colegio Escolapias Sotillo y a la Fundación Santa Justa por su alta participación, así como el galardón a la Junta Provincial de Nájera, destacada como la localidad con mayor número de inscripciones.

Con una mezcla de deporte, solidaridad y ambiente festivo, Logroño ha vuelto a demostrar su compromiso con la lucha contra el cáncer en una jornada que ya forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
