La localidad riojana de Nalda acogió este fin de semana la primera edición de la Feria Nómada Rural. Libros en el territorio, una iniciativa impulsada por el Gobierno de La Rioja y la Fundación Caja Rioja que convirtió la Plaza de la Tela en un punto de encuentro para la lectura, el pensamiento y la dinamización cultural en el medio rural.
El evento arrancó en la mañana del sábado 11 de abril con una feria editorial en la que participaron diez editoriales y entidades vinculadas al libro, acompañada de un programa de conversaciones y actividades. Uno de los momentos destacados fue el diálogo entre el escritor y periodista Ignacio Elguero y el catedrático Miguel Ángel Muro, bajo el título El poder transformador de la lectura. Durante la charla, Elguero defendió la lectura como un “elemento transformador de la sociedad” y subrayó la importancia de una literatura capaz de conmover y generar reflexión.
Por su parte, el director general de Cultura del Gobierno de La Rioja, Roberto Iturriaga, puso en valor esta feria como parte del proyecto Biblioteca Nómada Rural, una iniciativa que acerca el acceso a los libros y la animación lectora a distintos municipios de la región. El programa, que en su primera edición llegó a diez localidades, ampliará su alcance en 2026 con seis nuevos municipios, reforzando así su apuesta por la cultura en el entorno rural.
La programación continuó durante la tarde del sábado con la mesa redonda Comunidades lectoras: el papel social del bibliotecario hoy, en la que profesionales del ámbito bibliotecario debatieron sobre el papel actual de estos espacios como dinamizadores sociales y culturales.
El domingo 12 de abril la feria mantuvo su actividad con nuevas propuestas. La jornada incluyó la mesa redonda Bibliotecas vivas: espacios de lectura y convivencia, centrada en el papel de las bibliotecas como lugares de encuentro, así como la presentación y lectura en voz alta del libro La rebelión de la lectura, a cargo de su autor, Fran Alonso, acompañado por la ilustradora Chus Rojo. El cierre llegó con un taller creativo de construcción de casas con libros, pensado para fomentar la participación y el vínculo con la lectura desde edades tempranas.
Durante todo el fin de semana, el público pudo recorrer los distintos puestos editoriales en horario de mañana y tarde el sábado, y en horario matinal el domingo, consolidando una propuesta que ha apostado por acercar la literatura al territorio y fomentar comunidades lectoras en el ámbito rural.
La feria concluyó el domingo al mediodía con una notable acogida, sentando las bases para futuras ediciones de un proyecto que aspira a seguir creciendo y reforzando el papel de la lectura como motor cultural y social.
