Un año más, Calahorra ha celebrado durante la jornada de hoy martes 3 de febrero la festividad de San Blas con el multitudinario reparto de roscos en la plaza de la Catedral donados por 8 panaderías y pastelerías de la ciudad y que han sido recogidos por los calagurritanos que, con sus donativos, han vuelto a contribuir a la rehabilitación del templo de la mano de la asociación Amigos de la Catedral.

Día de celebración
La celebración ha comenzado un año más con la tradicional eucaristía en el altar mayor de la Catedral, tras la cual se ha dado a besar la reliquia de San Blas y ha llegado la primera de las bendiciones de alimentos que se extienden a lo largo de toda la jornada. Junto a los tradicionales ‘roscos’, de todos los tamaños y sabores en sus baños y decoraciones, no han faltado tampoco otros dulces típicos de estas fechas como las mantecosas o las tortas de chinchorra, además de otro tipo de alimentos del día a día.

Tras la primera bendición de alimentos llegó uno de los momentos más esperados de esta tradición, una de las más dulces y arraigadas de la ciudad de Calahorra, el reparto de más de un millar de roscos que han sido donados por ocho panaderías y pastelerías (La Tentación, El Obrador, Tahona Mi Pan, Villareja, Flor y Nata, La Panadera, Dulce en Boca y Tartdekor), los cuales han sido recogidos por las personas que acudieron a la Catedral en horario de mañana hasta ‘agotar existencias’, aportando con sus donativos su ‘granito de arena’ para contribuir al trabajo que los Amigos de la Catedral realizan en la restauración del templo primario de la Diócesis riojana.

Mantener viva la tradición
A partir de ahí, niños y mayores han ido pasando por la Catedral para mantener viva esta tradición que forma parte de la identidad de la ciudad de Calahorra, uniendo en esta celebración solidaridad, patrimonio y gastronomía, viajando hasta el templo también numerosos escolares de los colegios de la ciudad con sus ‘peques’ ataviados con los tradicionales roscos, con forma redonda o con picos, con baño blanco o de chocolate, con todo tipo de adornos en su baño, pero siempre con la misma ilusión y entusiasmo en torno a esta celebración de San Blas.


