Un año más, y ya son 277 años, los calagurritanos celebraron durante este pasado fin de semana la festividad de San Antonio Abad, popularmente conocido como ‘San Antón’, con los tradicionales actos organizados por su ancestral cofradía que contaron con una notable participación a pesar de las condiciones climatológicas adversas.


A pesar de que la lluvia mantuvo la duda hasta última hora, la hoguera de San Antón prendió la mecha de los tradicionales actos en la plazuela a la que da nombre este patrón de los animales, detrás de la Plaza del Raso, donde se dieron cita cientos de personas para participar en este acto en el que se repartieron 150 kilos de patatas asadas, 50 kilos de mandarinas y 40 litros de vino, a lo que se sumaron 4 cajas de lenguas de gato donadas por Panadería Llorente, disfrutadas y degustadas hasta bien entrada la noche junto al calor de la hoguera de San Antón.


El día grande de la cofradía
Al día siguiente, domingo 18, nueva cita de esta tradición que comenzó con la reunión de cofrades en la sala capitular de la Iglesia de San Andrés, con sorteo de cordero y roscos entre los cofrades, que posteriormente participaron en la solemne misa en honor del Santo cuya reliquia se dio a besar entre todos los presentes.

Otro de los momentos más esperados de esta tradición de San Antón en Calahorra llegó con la procesión de la imagen del Santo hasta el Planillo de San Andrés, donde tuvo lugar, a cargo del párroco Javier Fernández Cascante, la esperada bendición a los animales. No faltaron las habituales mascotas domésticas (perros, gatos, pájaros, tortugas, peces …) junto a un nutrido grupo de caballos que se dieron cita en el Planillo de San Andrés para recibir el ‘agua bendita’ junto a sus propietarios.


Después llegó la rifa entre todo el público de cordero, gorrín y 3 lotes de roscos, antes de comenzar la procesión con la imagen de San Antón hasta la Plaza del Raso, viajando en esta ocasión a San Adrián al domicilio de la mayordoma entrante Tamara Herreros Berenguer que ofreció un aperitivo a todos los cofrades que acompañaron al santo hasta tierras navarras.
De esta forma, la Cofradía de San Antón de Calahorra volvió a ser fiel a su cita anual con la primera de las tradiciones que tienen lugar en la ciudad a lo largo del año, que lleva celebrando 277 años, y que tiene su futuro más que asegurado por la importante implicación social que mantiene entre los calagurritanos.


