El Ezcaray Fest acaba de anunciar oficialmente cómo será la distribución de artistas por jornadas para su edición de 2026. Tras haberse dado a conocer previamente el cartel completo, la organización confirma ahora el orden de participación por días, una información clave para el público y que además activa la venta de entradas para jornadas sueltas.
El festival se celebrará una vez más en la villa riojana de Ezcaray, un entorno único donde la montaña y los valles se unen, y que año tras año se consolida como uno de los enclaves más especiales del circuito festivalero. Dos noches de alto nivel musical permitirán al Ezcaray Fest competir con otros grandes eventos, a las que se sumará una programación de domingo de vermú pensada para mantener la fiesta hasta el último momento y despedir el fin de semana por todo lo alto.
Viernes 21: potencia indie y rock
El festival arrancará con fuerza el viernes 21 de agosto. La jornada inaugural estará liderada por dos grupos madrileños que destacan por el rasgueo de sus guitarras y su intensidad sobre el escenario. Por un lado, Niña Polaca, con un sonido influenciado por el pop de los años 80 pero con un marcado sello personal, y por otro, el rock salvaje y atrevido de Sexy Zebras, una de las bandas consideradas más incendiarias del panorama nacional actual.
Completan la velada el talento y la personalidad de Carlos Ares, un artista que está en boca de todos gracias al gran momento que atraviesa su carrera, y la frescura y sensibilidad de la cantautora vizcaína Paula Mattheus, dando forma a un inicio de festival que promete emociones fuertes desde el primer acorde.

Sábado 22: grandes himnos y fiesta pop
El sábado 22 de agosto será el turno de bandas que han conseguido convertir sus canciones en himnos coreables, esos temas que todos hemos cantado o tarareado alguna vez. Encabezando la jornada estará el carismático cantautor catalán Nil Moliner, que llenará el escenario con su optimismo contagioso y un directo que muchos han llegado a describir como auténticas caricias sonoras.
Junto a él, una de las bandas más reconocibles del pop-punk español, Pignoise, repasará sus grandes éxitos, entre ellos Nada que perder, canción que fue sintonía de la serie Los hombres de Paco y que se convirtió en todo un fenómeno cultural.
La noche pondrá el broche final con el cóctel urbano de Barry B, mezclando rock, punk, electrónica, hip hop y funky, además de la voz de una de las grandes revelaciones del pop actual, la alicantina Mafalda Cardenal.

Entradas de día ya a la venta
Con el objetivo de garantizar la comodidad de los asistentes y mantener el encanto que caracteriza al evento, la organización ha puesto a la venta un número muy limitado de entradas por día. Desde el festival recomiendan adquirirlas con antelación, ya que el aforo reducido suele provocar que se agoten rápidamente.
Las entradas están disponibles en ezcarayfest.com con los siguientes precios:
Precios viernes 21 de agosto
-
Entrada General: 50 € (+ gastos de gestión)
-
Entrada VIP: 98 € (+ gastos de gestión)
Precios sábado 22 de agosto
-
Entrada General: 50 € (+ gastos de gestión)
-
Entrada VIP: 98 € (+ gastos de gestión)
Experiencia VIP por día
Quienes opten por la entrada VIP de día (98 € + gastos de gestión) disfrutarán de las mismas ventajas premium que los abonados VIP: acceso exclusivo sin colas, entrada a la Plataforma VIP con visibilidad privilegiada, zona de confort, aperitivo y barra exclusiva con precios reducidos.
Con solo 100 unidades disponibles por día, se prevé que estas entradas se agoten con rapidez.
Mucho más que un festival
El Ezcaray Fest se ha convertido en un motor cultural y turístico para la localidad, ofreciendo no solo música, sino una experiencia completa que combina la famosa gastronomía de pintxos, la naturaleza que rodea al municipio y el encanto de uno de los pueblos considerados más bonitos de España.
Los datos avalan el éxito del evento: una ocupación hotelera del 100 % en Ezcaray y zonas cercanas durante el fin de semana del festival, y un impacto económico superior a los 3 millones de euros en la región. Un ejemplo claro de cómo la música en directo puede dinamizar un territorio y consolidarse como una cita imprescindible del verano.
Foto extraída de: indiehoy.com