La tarde del domingo en Logroño parecía que sería una jornada tranquila, pero al ser puente, había animado a muchos a salir el sábado, pero también se intuía que había un gran plan para esa noche: una nueva edición de Orbitan 3, el ciclo musical fruto de la colaboración entre el Stereo Rock & Roll Bar de Logroño, la sala Niágara de Santander y la asociación cultural Rabba Rabba Hey! de Bilbao, dentro de la convocatoria “Tan Cerca” impulsada por los ayuntamientos de Logroño y Bilbao junto a la Fundación Santander Creativa (FSC).
Una propuesta que vuelve a unir a tres ciudades, tres escenas y tres formas de entender la música en una misma noche que prometía diversidad y energía.
Royal Podencos: energía y distorsión para abrir la noche
Los primeros en tomar el escenario fueron los asturianos Royal Podencos, una banda que desde su debut What’s Your Plan (2014) ha demostrado una capacidad notable para moverse entre estilos sin perder identidad.
Con su reciente álbum “Morfina en el caviar” (lanzado en septiembre), llegaron al Stereo con un cóctel tan enérgico como efectivo: glam, powerpop, distorsiones potentes y detalles punk que se combinaban con letras en inglés y castellano.
Fueron los encargados de calentar el ambiente mientras el público terminaba de llenar la sala. Sus ritmos vibrantes, su personalidad escénica ayudaron a sacudir al público desde el primer tema. Un inicio perfecto para anticipar lo que sería una noche de sorpresas musicales.


Swamp: una atmósfera inesperada y cautivadora
Desde Bilbao llegaba un cambio radical en el tono de la velada. Swamp, un trío singular armado con ukelele, violín y contrabajo, transformó el Stereo en un espacio difícil de etiquetar. Su propuesta fusiona elementos del folk americano, country y swing, aderezados con un toque de cabaret que convierte cada tema en una pequeña obra escénica.
El juego de voces, la originalidad instrumental y la manera en la que crean atmósferas sorprendió al público, que rápidamente se dejó envolver por su estilo tan poco habitual en un contexto de rock. Swamp no solo aportó variedad, sino que regaló un espectáculo que destacó por su personalidad.


Ohmnicidas: la fuerza local que hizo temblar el Stereo
Llegaba el turno de la banda local, Ohmnicidas, quienes sabían que después de dos propuestas tan distintas tenían mucho que demostrar. Ellos mismos lo mencionaron: jugar en casa es una ventaja, pero también una responsabilidad. Y la asumieron con creces.
Con una descarga de decibelios, actitud y contundencia, se lanzaron al escenario como un auténtico huracán sonoro. Su puesta en escena, enérgica y vibrante, hizo que el Stereo vibrara una vez más con ese poder que solo las bandas locales pueden transmitir cuando sienten el apoyo de su público.
Entre guitarras afiladas, ritmos acelerados y una entrega total, Ohmnicidas se consolidaron como el cierre perfecto para la parte en directo del evento.


Cara B DJ Set: el broche final
Para cerrar la noche, llegaba el turno de Cara B DJ Set, una pareja bien conocida en el Stereo por su gusto musical y su habilidad para crear sesiones dinámicas y festivas. Repitieron en esta edición para poner el broche final a un evento que celebra a los artistas emergentes y a las propuestas que merecen mayor reconocimiento.
Su selección musical mantuvo la energía en alto y permitió que la noche continuara con el ambiente que el ciclo Orbitan 3 busca fomentar: música, convivencia y cultura compartida entre ciudades.
Un ciclo que merece continuar
Tras esta cuarta edición, queda claro que Orbitan 3 no solo funciona, sino que aporta diversidad, cruces culturales y nuevas oportunidades para artistas y público.
Ojalá este proyecto siga creciendo y celebrándose durante muchos años más, porque noches como esta demuestran que aún queda mucho que descubrir en el circuito musical cercano.