El pasado viernes, el Espacio Sabores se vistió de gala para acoger un evento que deleitó a los paladares más exigentes: el ciclo de Catas Cromáticas del Vino. Más que una simple degustación, fue un viaje sensorial donde el color, el aroma y el sabor de cuatro tintos excepcionales se fusionaron con la gastronomía local.


El Viaje del Color, del Tinto Joven al Vino de Pasas
La noche comenzó con una inmersión en la juventud y la frescura con el primer vino, un tinto de noviembre de Bodegas San Miguel. Su color vibrante y sus notas frutales lo hicieron el acompañamiento perfecto para un clásico irresistible: la chistorra.

Continuamos el recorrido con el Tramin Pinot Nero 2023 de Cantina Tramin Kellerei. Este tinto, con la elegancia que caracteriza a la uva Pinot Noir, ofrecía una complejidad sutil que se maridó a la perfección con un cremoso risotto. Un contraste de texturas que realzó la experiencia.

El punto álgido de la cata llegó con La Atalaya del Camino 2022 de Bodega Atalaya. Un vino con cuerpo y carácter, reflejo de su crianza y terroir, cuyo color profundo y estructura se enfrentaron a la intensidad de un buen trozo de queso curado. Una combinación robusta y memorable.

El broche de oro, y la nota dulce, lo puso el vino de postre: Cisterd del Monasterio de Santa María de las Escalonias. Este vino de pasas, de color intenso y con aromas concentrados, sirvió como el final perfecto para la cata. La dulzura y el toque tostado del mazapán se unieron a la calidez de este vino, dejando un recuerdo imborrable en el paladar.

Más Allá de la Cata: Una Experiencia Compartida
La Cata Cromática no solo nos permitió degustar cuatro excelentes tintos con sus respectivos pinchos, sino que también nos recordó la importancia de la armonía en la mesa. Cada vino, con su propia «personalidad» y color, encontró su pareja ideal en los pinchos (chistorra, risotto, queso y mazapán), creando un equilibrio de sabores.
Todo ella en un ambiente inmejorable, guiado por una maestra del vino, la bodeguera y sumiller Elena Corzana, que trasmitió a los asistentes su pasión por este mundo, mientras explicaba la particularidad de cada vino y bodega. Lo que permitió crear una atmósfera alegre y distendida.
Sin duda, para repetir!!



