Dentro de la programación ‘Antes de que llegue el invierno’ promovida por la asociación Amigos de la Historia de Calahorra, la figura y la obra del escultor aldeano Miguel Ángel Sáinz va a tener este sábado 22 de noviembre un protagonismo muy especial a través de una visita guiada por tres de sus obras existentes en la ciudad de Calahorra.
De esta forma, Amigos de la Historia quiere promover a través de esta novedosa actividad un mayor conocimiento del legado dejado , por el escultor de nuestra localidad, Aldeanueva de Ebro, en la ciudad de Calahorra y de la mano de su sobrina, la también escultora María Pilar Gutiérrez , los participantes en la visita tendrán la oportunidad de conocer sus obras ubicadas en la Plaza de La Libertad, la Parroquia de los Santos Mártires y la Iglesia de la Trinidad.
Precisamente la Plaza de la Libertad es el punto de encuentro para el inicio de la visita a las cuatro de la tarde, lugar que acoge desde el año 1983 un conjunto escultórico formado por tres esculturas de hormigón, cuyos nombres son ‘torso y anhelo’, ‘ocio divino’ y ‘hombre y razón’, realizadas por Miguel Ángel Sáinz, uno de los artistas más importantes que ha dado la Comunidad Autónoma de La Rioja.

La siguiente cita con las obras del escultor de Aldeanueva de Ebro, nos llevará hasta la Parroquia de los Santos Mártires que, desde el año 1997, cuenta con dos esculturas en altorrelieve, que representan a San Emeterio y San Celedonio en el momento de su bautismo, en torno a la pila bautismal, pieza románica conservada en la parroquia.

Y, por último, esta visita guiada a la obra de Miguel Ángel Sáinz llegará hasta la Iglesia de la Santísima Trinidad, donde se ubica desde el año 2001 su creación en la cúpula del templo iluminando el espacio.

Sobre Miguel Ángel Sáinz
Nació y vivió gran parte de su vida en Aldeanueva de Ebro, cursó estudios de Bellas Artes en Madrid, quedando número uno de su promoción a nivel nacional. Fue un artista completo y «complejo». Su obra abarca el dibujo, la pintura, la escultura, la forja, la talla, el grabado, las vidrieras emplomadas y las de hormigón, el cine como amateur, (realizó varios cortos), la literatura (escribía casi a diario, aunque no publicó nada), el diseño de muebles, lámparas y casas.
El arquitecto Gerardo Cuadra, en una conferencia que impartió sobre Miguel Ángel Sáinz al poco de su muerte, lo definió como un «hombre del Renacimiento»; en el siglo XX. Todo lo estudiaba, lo analizaba, lo investigaba, lo usaba en su obra, nada quedaba ajeno a su interés. A una genialidad innata le sumó una vida de estudio intenso y trabajo incansable, que dio como resultado un número de obras tan grande y de tanta calidad que quienes no lo han conocido no terminan de creer que un solo hombre y en una vida tan breve las haya podido realizar.
Sintió gran admiración por el arte clásico griego, por la filosofía y por la mitología. También le atraía muchísimo el Egipto de los faraones y conocía casi de memoria el Antiguo y el Nuevo Testamento, por eso en sus obras tanto pictóricas como escultóricas abundan los temas mitológicos y bíblicos.
En pintura utilizó principalmente óleos y acrílicos, pintó abundantes paisajes y personajes diversos con un estilo «figurativo», pero con tal libertad de pincelada y con el uso tan magistral de los colores y sus enormes conocimientos de perspectiva consiguió cuadros imposibles de clasificar, imponentes.
En escultura utilizó la figura humana como principal motivo, bien en piedra natural, artificial, bronce, poliéster o talla en madera. Su obra escultórica se podría dividir en tres grupos:
1. La pública o civil que se encuentra principalmente en plazas, fuentes, rotondas y calles de diversas localidades de La Rioja, Navarra, Lleida, Gran Canaria.
2. La religiosa que es extensísima y se reparte por innumerables iglesias y conventos de La Rioja, Navarra, Aragón, Madrid, Extremadura.
3. La privada es menos extensa, pero igual de importante y bella. Destaca la colección de Bodegas Ontañón en Logroño, donde se pueden admirar cuadros, esculturas, vidrieras, lámparas y muebles diseñados por él.