Un año más, Aldeanueva de Ebro se enorgullece de ser la primera localidad de La Rioja en descorchar y presentar sus Riojas Cosecha Nueva 2025. El tradicional evento «Aldeanueva Cosecha Nueva», celebrado ayer día 17 de noviembre, en la Sala Entreviñas, no solo sirvió como escaparate para los vinos recién elaborados, sino que se convirtió en un foro de análisis y reflexión sobre el futuro de la Denominación, culminando con una magistral cata dirigida por Pedro Ballesteros MW.
Ante profesionales, representantes institucionales y apasionados del vino, catorce bodegas locales expusieron sus vinos del 2025, una añada definida por la resiliencia y la búsqueda de la calidad en la adversidad.

La Añada 2025: Un Esfuerzo contra el Mildiu
El evento puso en contexto el complicado año agrícola que dejó la cosecha 2025. Los presentadores destacaron que este fue un año de desafíos, marcado por una primavera e inicios de verano inusualmente húmedos y la virulencia del mildiu, considerado el «enemigo público número uno» de esta campaña.
Esta complejidad se tradujo en un aumento de costes de tratamientos y una reducción de la producción que se estima entre el 15% y el 20% en Rioja Oriental. Sin embargo, el esfuerzo de los viticultores dio sus frutos:
«Finalmente, lo que se mantuvo en la viña y se desarrolló ha sido una uva prometedora, sana, equilibrada y con una concentración que invita por lo menos al optimismo,» se comentó durante la presentación.




Ballesteros: El «Apellido» y la Identidad de Aldeanueva
El punto álgido de la tarde fue la intervención de Pedro Ballesteros, primer Master of Wine español y asesor internacional, quien aportó una visión global sobre la necesidad de diferenciación de la subregión.
Ballesteros inició su exposición destacando que La Rioja, especialmente la Oriental, es un «ecosistema de diversidad que no tiene comparación en España». Su mirada internacional resaltó la capacidad de la zona para elaborar vinos que son «inevitables» por la calidad de su terroir y sus tradiciones.
El experto fue claro al señalar la «búsqueda de identidad» como la asignatura pendiente de la región para asegurar su viabilidad económica:
«La gente paga más por tu vino cuando tiene un apellido y ellos sienten ese apellido. Tenemos que trabajar en él. Ese apellido puede ser una característica de un tipo de vino, de estilo, una cosa organoléptica,» afirmó Ballesteros, instando a los productores a capitalizar la singularidad de sus vinos.
También enfatizó la importancia de una filosofía agrícola que trabaje «con la naturaleza, entendiéndola, defendiéndola,» y la necesidad de la cooperación dentro de la comunidad: «No somos competitivos, somos cooperativos. Es el gran desafío que tenéis, crear ese estilo que la gente identifique con Aldeanueva como algo particular.»

El Orgullo de Aldeanueva y la Visión del Alcalde
Tras la cata con Pedro Ballesteros, el Alcalde de la localidad, Ángel Fernández, tomó la palabra para agradecer la presencia de todos y reafirmar el rol histórico del municipio.
«Siempre que sale en los medios de comunicación que empieza la vendimia en la Denominación de Origen Riojana, empieza en Aldeanueva de Ebro… Empezamos también con los nuevos Rioja,» señaló el Alcalde.

El Alcalde agradeció especialmente a los representantes del Consejo Regulador por su apoyo, reconociendo que, aunque existan «curvas» en la relación, el objetivo es el mismo: impulsar la calidad de los vinos.
Las bodegas que presentaron sus primeros vinos de 2025 en esta jornada, reflejando el compromiso y la calidad de la zona, fueron: Viñedos de Aldeanueva S.Coop, Real Agrado, Viñedos Ruiz Jiménez, Bodegas D. Mateos, Real Rubio, Vinos en Voz Baja l Carlos Mazo, Cicerón, Álvarez Alfaro, Viñas Nuevas, Sendero Royal, Pastor Díaz, Medievo, Domeco de Jarauta y Finca Montote, .
El evento concluyó con el optimismo de que, a pesar de los retos de la cosecha, la calidad resultante es «una buena añada de partida» y el compromiso de seguir trabajando en la diferenciación.





