Un fin de semana dedicado a las letras
Este fin de semana, antes de que terminase, tuvimos el placer de disfrutar de una cita ya clásica en el calendario cultural riojano: la 44ª Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Logroño. Un evento que organizado por Asociación de Librerías de La Rioja, año tras año, convierte el corazón de la ciudad en un punto de encuentro para los amantes de la lectura, los coleccionistas y los curiosos que disfrutan del olor a papel, de las historias olvidadas y de las joyas literarias que esperan ser redescubiertas.
Libros para todos los gustos y edades
Entre la gran variedad de opciones culturales, los visitantes pudieron encontrar todos los géneros literarios imaginables: drama, comedia, novela policíaca, poesía, ciencia ficción, historia, guías de viaje, literatura infantil e incluso cómics para todas las edades. Pasear entre los puestos se convertía en un recorrido por el tiempo y por la memoria colectiva, con ejemplares que iban desde ediciones recientes hasta auténticos tesoros editoriales.
Las páginas amarillentas, los libros de cuero viejo, las portadas desgastadas por los años y el tacto único del papel convivían con obras nuevas y ofertas irresistibles, apiladas cuidadosamente para que cada visitante encontrara aquello que buscaba o, con suerte, descubriera algo que no sabía que necesitaba.

El valor de los libreros: pasión, paciencia y cercanía
Los auténticos protagonistas de la feria, más allá de los libros, fueron los libreros. Con paciencia, amabilidad y un profundo conocimiento de su oficio, atendían a cientos de personas cada día, siempre dispuestos a aconsejar, recomendar y compartir anécdotas sobre sus ejemplares. La feria se llenó de conversaciones sobre autores, ediciones raras y hallazgos inesperados, todo acompañado por una suave música de fondo que hacía del ambiente algo cálido y entrañable.
Incluso si algún visitante no encontraba la obra deseada, los libreros ofrecían la posibilidad de ponerse en contacto posteriormente para gestionar envíos o buscar el título solicitado, un detalle que demuestra su compromiso con el amor por los libros y por mantener viva la relación entre lector y librero.

Mucho más que libros
Además de las incontables obras literarias, la feria ofrecía una amplia selección de láminas para decoración, marcapáginas artesanales, tipografías antiguas y pequeños objetos relacionados con el mundo de la lectura. Tampoco faltaron las sorpresas para los coleccionistas: vinilos de época, películas en DVD, carteles clásicos y curiosidades varias que añadían un toque nostálgico al recorrido.
Cada puesto tenía su propio carácter, su aroma particular, su historia. En conjunto, componían un mosaico de cultura viva, donde el pasado y el presente se encontraban en un mismo espacio, recordándonos que la lectura sigue siendo una forma de viajar, de aprender y de emocionarse.

La campaña del Bono Lectura impulsa la compra de libros nuevos
Coincidiendo con este espíritu literario, se anunció el desarrollo de la campaña del Bono Lectura, una iniciativa que se llevará a cabo entre el lunes 13 de octubre y el sábado 15 de noviembre de 2025, o hasta que se agote el presupuesto destinado.
Esta campaña pondrá a disposición del público 1.600 bonos descuento de 10 euros, destinados exclusivamente a la compra de libros de lectura nuevos. Una propuesta que busca incentivar la lectura, apoyar a las librerías locales y reforzar el vínculo entre la cultura y la ciudadanía, permitiendo a más personas acceder a nuevas obras y autores.

Una cita imprescindible para los amantes de la cultura
Tener opciones culturales como esta en pleno centro de Logroño es, sin duda, un privilegio. La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión no solo celebra la literatura, sino también la tradición, el comercio local y la conexión humana que surge en torno a los libros.
Eventos así mantienen viva la esencia cultural de la ciudad y ofrecen a los ciudadanos la oportunidad de reencontrarse con el placer de hojear, buscar y descubrir. Ojalá se sigan impulsando actividades de este tipo, porque más allá de lo literario, estas ferias son un reflejo de la identidad de una comunidad que valora el arte, la historia y la palabra escrita.

Un cierre con sabor a papel y emoción
Con el atardecer cayendo sobre las calles logroñesas, la feria se despidió dejando tras de sí ese inconfundible aroma a papel antiguo, a curiosidad satisfecha y a promesas de futuras lecturas. Una vez más, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Logroño demostró que los libros siguen teniendo un poder especial: el de unir a las personas a través del tiempo, del conocimiento y de la pasión por leer.
