Parece que fue ayer pero ya han pasado diez años desde que el parque Tierra Rapaz abriese sus puertas en Calahorra, diez años llenos de compromiso, de trabajo, de ciencia, de cercanía y, sobre todo, diez años de emociones compartidas con los miles de personas que cada temporada llegan a nuestra ciudad para descubrir un enclave singular en el que ciencia y naturaleza conviven en su estado más auténtico de la mano de ese ‘binomio’ excepcional que son Luis Lezana y María Ríos.

Un aniversario muy especial durante el Puente del Pilar
Durante todo este ‘puente del Pilar’, Tierra Rapaz ha vuelto a abrir sus puertas desde el sábado hasta ayer lunes para compartir este décimo aniversario con sus visitantes y amigos en unas jornadas muy especiales donde se han combinado las habituales actividades del parque, con sus exhibiciones de aves rapaces o el contacto directo con los animales, junto a otras muchas sorpresas como música en vivo, photocall, disfraces, pintacaras, juegos tradicionales …

Unas jornadas en las que Luis y María, como lo han hecho desde el primer día en que esta ‘locura’ empezó a dar sus primeros pasos, quisieron que estuvieran llenas de emociones, de alegría, de sorpresa, de admiración … todos esos sentimientos que el visitante refleja en su visita a Tierra Rapaz y se lleva ‘puestos’ cuando toca marchar, eso sí, siempre con el deseo de volver a repetir porque niños y mayores disfrutan de un día lleno de experiencias únicas que perdurarán en el tiempo y en la memoria.
Desde que se accede al parque, todo son emociones compartidas: desde el primer contacto visual con los animales a la charla científica ofrecida por Luis ‘sin pelos en la lengua’, ofreciendo la información tal como es … al primer contacto directo con las aves en el que tienen la oportunidad de sujetar sobre el guante de cetrero a un halcón a tan sólo unos centímetros, y cerrando la mañana con la exhibición de aves rapaces que les rozan las caras con sus vuelos ensayados mil y una veces.
Exhibiciones únicas en el mundo
Por la tarde, una exhibición de búhos única en el mundo vuelve a concentrar la atención del visitante que al final también tiene la oportunidad de ver como esas aves nocturnas se posan en su guante, y esa misma cercanía se disfruta con los animales de la granja y sabana africana. Y de esta forma cuando se va acabando el día, los más pequeños se ‘resisten’ a abandonar este cúmulo de experiencias que se viven en Tierra Rapaz en cada una de las visitas al parque, y que hacen que se lleven un recuerdo imborrable de un enclave donde se ‘priorizan’ la conservación y la educación medioambiental.

Un proyecto que ha crecido con esfuerzo y sin ayudas
Diez años en los que este emblemático parque de naturaleza ubicado en Calahorra ha ido creciendo por sí mismo, sin ayudas ni subvenciones, con el esfuerzo económico y personal de sus mentores que se ven ‘recompensados’ con algo tan sencillo como la sonrisa y el aplauso de quienes les visitan y descubren aspectos desconocidos de la naturaleza, de los animales e incluso de la ciencia, porque en Tierra Rapaz nunca se pierde de vista el carácter científico de su trabajo, en especial con las aves rapaces, y que lo han convertido, después de diez años y miles y miles de visitantes, en un enclave de referencia en toda la zona norte de España.
Nuevos retos y un futuro prometedor
A partir de ahora, Tierra Rapaz se prepara para afrontar nuevos y sorprendentes retos que verán la luz antes o después, y sin duda alguna, después de estos primeros diez años, ya no hay ‘excusa’ para recibir el apoyo institucional que se merecen y seguir llevando por toda España el nombre de Calahorra y de La Rioja a través de un trabajo serio y riguroso que traspasa su pasión por la naturaleza y los animales. ¡Muchas felicidades a Tierra Rapaz y a por muchos años más! ¡Enhorabuena!
Aquí os dejamos con más imágenes del evento.











