El último fin de semana de septiembre, Cervera del Río Alhama, en Rioja Oriental, se transforma en un escenario de unión y celebración en torno a sus raíces, su vino y su patrimonio cultural. El III Garrapiteo 2025 regresa al barrio de San Gil y al Barranco del Tollo para convetirse en una de las citas más singulares del calendario riojano.
Un nombre con carácter
El término Garrapiteo surge del vocabulario local y, en palabras de los propios cerveranos, describe a quien disfruta del vino. Un nombre fresco, con identidad propia, que refleja perfectamente el espíritu de esta feria enogastronómica y cultural: compartir, degustar y celebrar lo auténtico.
Un programa que une tradición y modernidad
La propuesta de Garrapiteo combina lo mejor de la cultura popular con actividades pensadas para todos los públicos:
• Gastronomía y vino: bodegas de la zona ofrecen degustaciones de vinos , acompañadas de productos de kilómetro 0.
• Artesanía y raíces: destacan las demostraciones del tradicional cosido de alpargatas, talleres participativos y exhibiciones que reivindican un oficio muy ligado a la historia cerverana.
• Patrimonio vivo: con la entrada se incluyen visitas guiadas a enclaves emblemáticos como la iglesia de San Gil Abad.
• Música y ambiente festivo: conciertos, sesiones de DJ , bingo y actividades infantiles completan un fin de semana donde la cultura se vive en cada rincón.

Una entrada con sabor local
Por un precio accesible —12 € — la entrada incluye 4 degustaciones de vino, una copa con diseño propio, cuelgacopas, un bodigo (pieza de pan tradicional), participación en sorteo y pase para la visita cultural. Un detalle que convierte al Garrapiteo en una experiencia completa, pensada tanto para vecinos como para visitantes.
Venta anticipada de tickets en el Ayuntamiento de Cervera y Oficina de Turismo.
Una cita que deja huella
El Garrapiteo 2025 no es solo una feria de vino, ni únicamente un mercado de productos locales: es la unión de patrimonio, raíces y modernidad en un mismo espacio. Una oportunidad para descubrir Cervera del Río Alhama desde dentro, entre aromas de vino, el tacto de la alpargata y el murmullo de las calles llenas de vida.
Cuando caigan las últimas notas musicales, quedará la esencia de lo compartido: el sabor de un vino, la sonrisa de un vecino, la historia que sigue viva. Y con ello, la promesa de volver el próximo año a brindar de nuevo en el corazón de Rioja Oriental.