El cuarto Boletín de Maduración del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, correspondiente a la vendimia 2025, refleja una evolución normal en el peso de la baya, aunque con un ritmo más pausado. Se mantienen las diferencias por zonas ya observadas la semana pasada: valores algo superiores a la media en Rioja Alta y Rioja Alavesa, mientras que en Rioja Oriental se sitúan levemente por debajo.
El informe señala que el grado alcohólico probable continúa en aumento, lo que, junto con el resto de parámetros, confirma un adelanto aproximado de una semana respecto a la campaña anterior.
Los técnicos del Consejo destacan que la reducción de acidez entra dentro de la normalidad, aunque recomiendan un control estrecho. Además, subrayan que los niveles de ácido málico son en general más altos que los registrados en las mismas fechas de 2024.
En cuanto a la maduración fenólica (IPT, antocianos e intensidad colorante), los indicadores son muy positivos y muestran una evolución favorable que apunta a una cosecha de gran calidad, siempre que se mantengan las condiciones actuales: temperaturas máximas moderadas, baja humedad y marcada amplitud térmica. El Boletín añade que la piel de las bayas presenta un estado excelente.
El viñedo, en general, progresa de manera óptima en su ciclo vegetativo. No obstante, en parcelas afectadas por estrés hídrico, los parámetros de maduración podrían estar algo descompensados, lo que exige un seguimiento más cercano.
Finalmente, se resalta que las condiciones productivas de esta campaña generan cierta irregularidad en la maduración entre viñedos. Por ello, pese a las buenas previsiones meteorológicas y a la excelente sanidad de la uva, será necesario fijar la fecha óptima de vendimia según las particularidades de cada explotación.