Llevábamos tiempo oyendo maravillas de las famosas quedadas de Pepe Chuletón, y por fin, este año, pudimos vivir la experiencia en primera persona de la mano de nuestros colaboradores Traveleando a Pares que participaron en la IX Quedada Pepe Chuletón. Aquí nos lo cuentan.
La experiencia
La IX Quedada de Pepe Chuletón superó con creces todas nuestras expectativas, y para colmo, el escenario no podía ser más impresionante: las históricas Bodegas Franco-Españolas en Logroño.
Fue un día que recordaremos con una sonrisa: repleto de risas, buena compañía y, por supuesto, una carne de la mejor calidad.
Desde el momento en que llegamos, el ambiente era inmejorable. El aire estaba impregnado con el delicioso aroma de la brasa. Nos sorprendió ver a casi 100 personas venidas de varios puntos de España. Y Pepe, como siempre, fue el anfitrión perfecto: súper cercano y alegre, se aseguró de que todos nos sintiéramos como en casa.
Un Viaje por la Historia y el Arte de la Brasa
Antes de sentarnos a la mesa, tuvimos el privilegio de visitar la bodega. Recorrer los pasillos repletos de barricas, sentir el fresco aroma del vino y conocer la rica historia de Bodegas Franco-Españolas fue una experiencia fascinante. Después pasamos a la Sala de Arcos a disfrutar del cóctel de bienvenida, unos ricos pinchos maridados con buen vino rioja.





Pero la sorpresa no acabó ahí. Tuvimos el placer de asistir a una explicación detallada de cómo asar bien un chuletón. Aprendimos sobre el punto de la brasa, el volteo perfecto y esos pequeños trucos que marcan la diferencia entre una buena chuleta y una chuleta excepcional.

La Carne, Protagonista Indiscutible
Y entonces llegó el momento cumbre: ¡la comida! Como primer plato, disfrutamos de unos deliciosos caparrones, un plato tradicional contundente y lleno de sabor. Pero el verdadero protagonista de la mesa fue, sin duda, la chuleta. Chuletas de vaca de la mejor calidad (Pepe se cuida de ofrecer siempre lo mejor) una auténtica pasada, sencillamente, sobresaliente. Una textura tierna que se deshacía en la boca y un aroma que te transportaba directamente al “paraíso para los amantes de la carne”.

A medida que el día llegaba a su fin, nos fuimos con el estómago lleno y el corazón contento. La IX Quedada de Pepe Chuletón no fue solo una comida; fue una experiencia completa: una celebración de la buena carne, la amistad, la tradición vinícola y los momentos que realmente importan. Ya estamos contando los días para la próxima edición, ¡seguros de que Pepe volverá a superarse!
¿Alguna vez has asistido a una quedada gastronómica tan especial como esta? Pues atento a próximos reels en el perfil de instagram de @traveleandoapares , porque nos contarán en detalle cómo fue la quedada.